Diabetes y el ejercicio

¿Se puede hacer ejercicio si se tiene diabetes?

No solamente se puede, sino que se debe hacer. La práctica habitual de ejercicio físico se asocia con un mejor

estado de salud general y con la prevención de algunas enfermedades. Está demostrado por varios estudios

que aquellas personas más activas viven más años y mantienen una mejor calidad de vida. Es por ello que en

los últimos años se intenta luchar contra el sedentarismo, entendiéndolo como un factor de riesgo de

problemas cardiovasculares y asociado a una mayor mortalidad.

Diabetes y el ejercicio

El ejercicio es una parte importante del manejo de la diabetes. Si usted tiene sobrepeso, el ejercicio puede

ayudarle a controlar su peso.

El ejercicio también puede ayudarle a bajar el azúcar en la sangre sin medicamentos y reduce el riesgo de

cardiopatía y estrés.

Pero sea paciente. Pueden pasar cierto tiempo después de hacer ejercicio antes de ver cambios en su salud.

¿Cómo Comenzar?

Comience con caminatas. Si no está en forma,

no se preocupe todo tiene que ser progresivo

y acorde al estado en el que se encuentre.

Trate de establecer una meta de ejercicio

semanal. Debe hacer esto 3 veces por semana

para comenzar luego que el cuerpo se adapte

pasaremos a al menos 5 días a la semana. Con

el fin de perder peso, el lapso de tiempo

tenemos que incrementarlo al igual que los

días, podemos comenzar con 20 a 30 minutos

para luego ampliarlo a una hora.

Coménteles a los entrenadores y compañeros

con los que hace ejercicio que usted tiene diabetes. Tenga siempre consigo fuentes de azúcar de acción

rápida, como jugo o dulces duros (caramelos).

Tome bastante agua. Hágalo antes, durante y después de hacer ejercicio. Trate de hacer ejercicio a la misma

hora del día, durante la misma cantidad de tiempo y al mismo nivel. Esto hará que el azúcar en la sangre sea

más fácil de controlar. Si su horario es menos regular, hacer ejercicio en diferentes momentos del día es

mejor que no hacer ejercicio en absoluto.

Su nivel de azúcar y el ejercicio

Verifique su nivel de azúcar en la sangre antes de hacer ejercicio. Igualmente, verifique durante el ejercicio

si está entrenando por más de 45 minutos.

Revise su azúcar en la sangre de nuevo inmediatamente después del ejercicio y más tarde. El ejercicio puede

hacer bajar el azúcar en la sangre 12 horas después de terminar.

Si utiliza insulina, consulte con el área médica tratante cuándo debe comer antes de hacer ejercicio.

Igualmente, el cómo ajustar su dosis cuando haga ejercicio.

NO se inyecte la insulina en una parte del cuerpo que esté ejercitando.

Mantenga un refrigerio a la mano que pueda elevar su azúcar en la sangre rápidamente. Los ejemplos son:

 Cinco o seis caramelos duros pequeños

 Uno cucharada (15 mL) de azúcar, sola o disuelta en agua

 Uno cucharada (15 mL) de miel o jarabe

 Tres o cuatro tabletas de glucosa

 Una mitad lata (177 mL) de refresco no dietético

 Una mitad taza (4 onzas o 125 mL) de jugo de fruta

Consuma un refrigerio más grande si va a estar ejercitándose más de lo habitual. También puede consumir

refrigerios con más frecuencia.

Si el ejercicio le está causando bajas del nivel de azúcar en la sangre, hable con su preparador físico y medico;

es posible que necesite reducir la dosis del medicamento.

Concluyendo

Los ejercicios con cargas producen desarrollo muscular o hipertrofia, esto es muy beneficioso ya que nos

ayuda a consumir y controlar más eficientemente los niveles de glucosa. De no tener diabetes podremos

prevenirla así como otras dolencias asociadas.

En el caso de los deportes de competición o algunos deportes de larga duración o muy alta intensidad es

posible que sea necesario un cierto periodo de adaptación. En esta fase, se incrementará de forma progresiva

la intensidad o la duración del ejercicio a medida que se produce el acondicionamiento físico y se conoce

mejor la respuesta a cada tipo de actividad física.